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viernes, 18 de enero de 2013

Quistes y lesiones de los maxilares en niños

El mayor número ha sido el quiste dentígero (37%), seguido por el quiste radicular (33%) y queratoquiste (14%). El quiste radicular se observa de preferencia en dientes permanentes, y sus características clínico-patológicas son tratadas en otra unidad y no tienen características diferentes con lo que ocurre en adultos.

Queratoquiste

El queratoquiste es una lesión relativamente agresiva, que a veces se observa asociada al síndrome de Gorlin o también llamado síndrome de nevos basocelulares, condición de origen genético, autosómico dominante. Este quiste es más común en la mandíbula y puede confundirse en la radiografía con el quiste dentígero por dar una imagen de radiolucidez asociada con una corona dentaria. Generalmente es hallazgo radiográfico, aunque puede infectarse secundariamente y el paciente acudir con fístula. 



La mayoría se ubica en la zona de los molares inferiores. Este quiste tiene un aspecto histopatológico típico con epitelio plano pluriestratificado, paraqueratinizado y estrato basal en empalizada, que fácilmente se puede distinguir en la biopsia. En el caso de niños es interesante, que cuando la lesión es muy extensa y están incluídos varios gérmenes de piezas dentarias en ella, tratar de achicar la lesión mediante descompresión y lavados con clorhexidina (0.1%) si está infectada.

Quiste folicular inflamatorio

Este quiste se origina por el compromiso del folículo de un diente definitivo, normalmente el segundo premolar inferior (y especialmente el izquierdo, por alguna razón desconocida), a partir de inflamación periapical desarrollada por lesión pulpar del temporal asociado a dicho diente. Este quiste se presenta más en la mandíbula, y puede observarse expansión de la cortical vestibular. El paciente puede presentar signos de inflamación aguda, ya que la lesión puede estar abscedada, y estar fistulizada. 

En la radiografía se observa área radiolúcida asociada a corona de diente en formación y que generalmente se extiende o compromete también las raíces del temporal, y queda la duda si se trata de quiste radicular del diente temporal, pero en la actualidad la mayoría acepta que sería inflamación del saco folicular del definitivo y esta daría origen al quiste. Otros autores han dado el nombre de quiste dentígero inflamatorio. 

En la histopatología es imposible distinguir si es radicular, o dentígero inflamatorio, de todas maneras se observa cavidad quística con epitelio plano pluriestratificado, no queratinizado,con hiperplasia y en zonas adelgazado y abundante infiltrado linfo-plasmocitario, con vasos dilatados.

Quiste dentígero

Este quiste es un quiste del desarrollo, que normalmente se diagnostica más frecuentemente en relación a aquellos dientes que más frecuentemente quedan incluídos, vale decir caninos superiores, premolares inferiores y especialmente terceros molares. También al igual que el anterior puede haber expansión de la tabla vestibular, y la imagen radiográfica corresponde a una zona radiolúcida, en relación a la corona de una pieza dentaria, generalmente definitivo. En la histología se encuentra un epitelio, si no hay inflamación, delgado, de dos a tres células de grosor, y cápsula de tejido conjuntivo fibroso.

Tumores odontogénicos y de los huesos en niños

En un estudio realizado en el CREPO de tumores de los huesos maxilares, incluyendo tumores odontogénicos en niños, se observó que el 40% de ellos se presentaban en niños. De éstas lesiones la más frecuente fueron displasia fibrosa (20%), seguido por el mixoma (20%) y ameloblastoma (13%). Indudablemente que existen muchos otros que se presentan en niños pero son muy raros, incluyendo los tumores malignos de los huesos maxilares. 

Lo más importante para el especialista en niños que se encuentra enfrentado ante un caso de tumor del hueso es que siga un procedimiento lógico, basado en un examen clínico-radiográfico, y pueda establecer si se trata de una condición inflamatoria, neoplásica benigna o maligna y derive oportunamente el paciente para su correcto diagnóstico y tratamiento. 

Indudablemente debe tenerse presente que la mayoría de las tumoraciones son consecuencias de caries, gangrenas pulpares y lesiones periapicales, pero eventualmente se pueden presentar tumoraciones originadas en las estructuras del hueso, o de los tejidos odontogénicos.

Fuente: patoral.umayor.cl

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