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miércoles, 5 de diciembre de 2012

Lactancia materna en la prevención de anomalías dentomaxilofaciales

Amamantar a un hijo es una de las experiencias más gratas en la vida de una mujer ya que su leche constituye el alimento ideal para el niño durante los primeros 4 y 6 meses de vida, y sigue siendo, durante mucho tiempo, una importante fuente de proteínas y de otros nutrientes, aún después de iniciarse la introducción de otros alimentos complementarios. Dicho acto constituye una auténtica revolución en la supervivencia infantil. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) podrían salvarse en el mundo, más de un millón de vidas infantiles al año si todas las madres alimentaran exclusivamente con leche materna a sus hijos durante los primeros 4 meses de vida.



Durante el amamantamiento se produce la excitación de la musculatura bucal y se movilizan las estructuras del aparato estomatognático del recién nacido, lo cual influye en el crecimiento de su desarrollo.

Freud plantea que el primer objeto a quien el niño dirige su exigencia es a la madre y lo hace en prinicipio, basado en una necesidad, la de alimentarse. Si la alimentación no ha sido satisfactoria porque la succión se vio frustrada, este niño a lo largo de su vida irá creando sustitutos, por ejemplo: tenderá a chuparse el dedo o la lengua, después de alimentarse, en un esfuerzo por satisfacer su instinto de succión o puede ponerse objetos extraños en la boca, morderse las uñas, el pelo, el brazo, el labio y todos estos hábitos incorrectos, son causa de maloclusión en etapas posteriores.

Dada la importancia de evitar la aparición de todos estos hábitos bucales deletéreos, así como de favorecer el crecimiento y desarrollo estomatológico y por ende, prevenir las anomalías dento-maxilofaciales es que se realiza este trabajo, cuyos objetivos son, dar a conocer la repercusión de la lactancia materna en la prevención de las anomalías dento-maxilofaciales y sus ventajas.

Desarrollo

Diversos autores plantean que a las 16 semanas el feto esboza espontáneamente el movimiento de mamar, incluso a las 27 semanas algunos se chupan el dedo en el útero, por tanto, la boca del recién nacido está adaptada para la función primordial del amamantamiento; los labios presentan una prominencia y las erestas alveolares, unas eminencias muy vascularizadas y eréctiles llamadas pliegue de Robin Magitot. Además, al examinarlos se encuentran casi sin excepción, una fase sagital de las apófisis alveolares en el sentido de una posición distal del maxilar inferior. También poseen 3 reflejos que hacen posible el amamantamiento que son: el de búsqueda, el de succión y el de deglución.

El amamantamiento se realiza en 2 fases, en la primera hay prehensión del pezón y la aréola, cierre hermético de los labios, el maxilar inferior desciende algo y en la región anterior se forma un vacío, permaneciendo cerrada la parte posterior por el paladar blando y parte posterior de la lengua. En la segunda fase avanza el maxilar inferior de una posición de reposo hasta colocar su borde alveolar frente al superior. Para hacer salir la leche, presiona el maxilar inferior al pezón y lo exprime por un frotamiento anteroposterior. La lengua adopta forma de cuchara, deslizándose por ella, la leche hasta el paladar blando.

El amamantamiento es un estímulo que favorece al maxilar inferior para avanzar de su posición distal con respecto al superior a una posición mesial. Es el llamado primer avance fisiológico de la oclusión. De esta manera se evitan retrognatismos mandibulares y se obtiene mejor relación entre el maxilar y la mandíbula. Con la ejercitación de los masticadores y faciales en el acto de lactar, disminuye el 50 % de cada uno de los indicadores de maloclusión dentarias (resalte, apiñamiento, mordida cruzada posterior, mordida abierta, distoclusión, rotaciones dentarias, etcétera que afectan la estética y la función dentofacial del niño. Sin embargo, con el biberón el niño no cierra los labios con tanta fuerza y éstos adoptan forma de "O", no se produce el vacío bucal, se dificulta la acción de la lengua, la cual se mueve hacia adelante contra la encía para regular el flujo excesivo de leche y se mantiene plana8 hay menor excitación a nivel de la musculatura bucal que tenderá a convertirse en hipotónica y no favorecerá el crecimiento armonioso de los huesos y cartílagos, quedando el maxilar inferior en su posición distal.

Un niño que aprende a chupar de un biberón puede desarrollar confusión de pezones, al pretender agarrar la aréola y el pezón, como si se tratara de una tetilla de caucho. Esto trae con frecuencia problemas de amamantamiento y fracasos en la lactancia.

Si la alimentación al seno materno no es satisfactoria, el niño tenderá a chuparse el dedo o la lengua después de alimentarse, a morderse las uñas, el brazo, el labio, el pelo, colocarse objetos extraños en la boca y estos hábitos son causa de maloclusiones.

La lactancia materna presenta además ventajas nutritivas e inmunológicas, pues la leche materna contiene proteínas (lactoalbúmina, lactoglobulina y cascina), todos los aminoácidos esenciales, grasas, cuyo coeficiente de absorción es superior al de la leche de vaca, hidrato de carbono, vitaminas (A,C,D, tiamina, uboflanina, niacena, biotina, ácido pentoténico y piridoxina en cantidades apropiadas para satisfacer los requerimientos del niño), minerales, lactoferrina, lactoperoxidosa, losozima, complemento C3, C4, componentes celulares, componentes del sistema inmune como inmunoglobulina A, confiándole a este alimento capacidad antibacteriana. La leche materna posee también propiedades antivirales, al presentar múltiples factores tales como anticuerpos antisecretores, interferón, entre otros; cuenta además, con enzimas útiles para la digestión, hormonas que favorecen el crecimiento y sustancias tróficas para el desarrollo anatómico y funcional del intestino.

Otras ventajas de la alimentación al seno materno

Favorece el vínculo afectivo madre-hijo, prolonga la infertilidad después del parto, inhibiendo la menstruación y la ovulación, disminuye la hemorragia durante el puerperio al estimular la concentración e involución uterina, contribuye a la presencia y gravedad de los estados alérgicos en el lactante, reduce la morbilidad y la mortalidad infantil, previene la obesidad durante la lactancia y el desarrollo posterior; previene la frecuencia de diabetes juvenil y linfoma, mejora la oclusión dental en etapas posteriores, contribuyendo a la prevención de las caries, ayuda a prevenir las diarreas al reducir la exposición a alimentos, líquidos y utencilios contaminados.

Algunos estudios también han demostrado que disminuye el riesgo del cáncer ovárico y mamario y que se asocia con incrementos pequeños pero detectables en la capacidad cognoscitiva y el logro educacional de niños y jóvenes. Además, la leche materna no necesita preparación previa, no hay que hervirla, está siempre a disposición del bebé, tiene temperatura adecuada y no contiene microbios.

Técnica de la alimentación al seno materno

Es generalmente aceptado que el éxito de la lactancia depende de diversos factores: amamantar lo más pronto posible después del parto y con tanta frecuencia como el bebé lo desee y conocer los problemas comunes que pueden surgir durante la lactancia. Un elemento esencial para un buen amamantamiento es el método empleado por la madre para educar el bebé al pecho y ajustar su boca alrededor de la areola y el pezón. Durante el amamantamiento la madre debe permanecer en reposo y tranquila.

El niño debe estar colocado de manera que exista un ángulo de 45 con respecto a la madre y con la cara frente al pezón. Los pezones deben asearse previamente con agua hervida, estimulándolos para su erección.

¿Cómo se sabe si un niño está mamando en posición correcta?
  • Su cuerpo está pegado al cuerpo de su mamá.
  • La boca y la mandíbula están pegadas al cuerpo de la madre.
  • La boca está completamente abierta y los labios se ven evertidos.
  • La mayor parte de la aréola o toda ella está escondida dentro de la boca del bebé.
  • El niño da chupadas grandes y despaciosas.
  • El niño está relajado y feliz.
  • La mamá no siente dolor en los pezones.
Resumen de las ventajas de la lactancia materna
  • Provoca excitación a nivel de la musculatura bucal y favorece el crecimiento armonioso de huesos y cartílagos del aparato masticatorio.
  • Mejora la oclusión dental en etapas posteriores del desarrollo infantil.
  • Contribuye a la prevención de caries dentales.
  • Previene las anomalías dentofaciales (por ejemplo, evita apiñamientos dentales y mordidas abiertas).
  • Preserva y mantiene crecimiento y desarrollo óptimo.
  • Administra calcio.
  • Nutricional.
  • Le confiere al lactante protección inmunológica.
  • Favorece el vínculo afectivo madre-hijo.
  • Contribuye a la disminución de la frecuencia y gravedad de estados alérgicos en lactantes, tanto respiratorios como alimentarios.
  • Reduce la morbilidad y la mortalidad infantil.
  • Prolonga la infertilidad después del parto.
  • Disminuye el riesgo de hemorragia durante el puerperio.
  • Previene la obesidad durante la lactancia y el desarrollo posterior.
  • Disminuye el riesgo de cáncer ovárico y mamario.
  • Disminuye la frecuencia de diabetes juvenil y linfoma.
  • Ayuda a prevenir la diarrea.
  • Estabilidad psicológica.
  • Evita hipercolesterolemia (arteriosclerosis temprana).
  • Evita la hipertensión arterial.
  • Se asocia con incrementos pequeños pero detectables en la capacidad cognitiva y el logro educacional de niños y jóvenes.
  • La leche materna no necesita preparación previa y no hay que hervirla.Tiene la temperatura adecuada.
  • Está siempre a disposición del bebé.
  • No contiene microbios.
Fuente: Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana. Facultad de Estomatología

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