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jueves, 29 de noviembre de 2012

Sialadenitis: Etiología y clasificación.

La sialadenitis es un término médico que significa inflamación de una de las glándulas salivales, que puede ser un evento agudo (temporal) o crónico y recurrente.

Etiología

Una sialadenitis puede ser causada por una infección—tal como una de las variadas manifestaciones extrahepáticas de origen autoimmune de la infección por el virus de la hepatitis C—o por un cálculo—en un 30% de los casos—que obstruya la glándula, que tienden a ser especialmente frecuente en las submaxilares.1 En algunos casos puede haber una infiltración linfocítica en la glándula, haciendo que la infección tenga cierto parecido con el síndrome de Sjögren.



El microorganismo que más frecuentemente causa infección de las glándulas salivales es el Staphylococcus aureus, aunque pueden estar involucrados también el Haemophilus influenzae, Streptococcus pyogenes, y la Escherichia coli. Otros virus pueden estar involucrados, como el VIH, coxsackievirus, parainfluenza, influenza, y el herpesvirus.

I. Sialadenitis crónica.

En este estado el sistema de conducto se dilata y ejerce presión contra la glándula adyacente lo que provoca atrofia y fibrosis de la misma. La sialoadenitis puede producirse también después de largos períodos de anestesia general, debilitación general, neumonías u otras enfermedades que causan fiebre muy elevada, largos períodos de deshidratación, todo lo cual permite el desplazamiento retrógrado de las bacterias y proliferación dentro del conducto.

Examen físico
  • La glándula se vuelve firme y dura con enrojecimiento del orificio de salida. El aumento de volumen de la glándula se estabiliza con la consiguiente fibrosis del parénquima glandular que se manifiesta por una consistencia dura de apariencia nodular de toda la glándula, esto es más común en la glándula submandibular. La afección es generalmente unilateral con dolor e hinchazón preauricular, retromandibular o submandibular.
  • Puede no aparecer dolor.
  • Pueden aparecer en el parénquima glandular abscesos y quistes que requieran ser drenadas.
  • El flujo salival se reduce.
  • La sialodoquitis o sialoductitis produce estenosis de los conductos, éxtasis, dilatación e infección crónica.
Tratamiento
  • Conservador y Sintomático.
  • Sialografías con contrastes yodadas con fines terapéuticos por el efecto antimicrobiano o antiséptico local de las soluciones.
  • Siempre que sea posible, realizar lavados intraglandulares con solución yodada (Lipiodol).
  • Vitamina A, altas dosis.
  • Sí es necesario realizar tratamiento quirúrgico: submaxilectomía o parotidectomía subtotal con conservación del nervio facial. En algunos procesos inflamatorios crónicos de difícil definición se puede permitir una BAAF. En caso de procesos agudos muy alarmantes o procesos crónicos recurrentes se debe remitir al cirujano máxilofacial.

II. Sialadenitis aguda

Es una tumefacción de aparición rápida, aunque puede tratarse también de la fase aguda de algún estado crónico.

Etiología

La etiología se puede deber a diversas causas aunque generalmente se producen por dos procesos:
  • No sépticos: Cuando responden a un traumatismo que produce una inflamación tanto del parénquima glandular como de la cápsula aponeurótica que la envuelve.
  • Sépticos: Cuando responden a una invasión bacteriana, viral o fungosa; la bacteriana a su vez puede ser específica o inespecífica, entre las específicas la más común es la sialoadenitis tuberculosa, la sífilis y la sarcoidosis; en las inespecíficas los cultivos pueden relevar un amplio rango de bacterias, la mayoría de las cuales se encuentran normalmente en la cavidad bucal. Estos incluyen el estreptococo salivaris, viridans, diplococos, estafilococos áureos fundamentalmente.
Sialoadenitis no séptica (traumática)

Características Clínicas
  • Se manifiesta por tumefacción de la zona.
  • Hiperemia.
  • Hipertermia.
  • Dolor a la palpación.
  • Xerostomía.
En los primeros estadíos solamente por la anamnesis y el cuadro hemático, se puede realizar un diagnóstico diferencial con la sialoadenitis bacteriana ó viral.

Tratamiento

El tratamiento para ésta afección es medicamentoso, con aplicación de soluciones salinas frías en forma de fomentos, hidratación adecuada del paciente y antibióticos profilácticamente. El estado agudo desaparece en un período de tiempo apropiado de 5 ó 6 días.

Si producto del trauma se produce una ruptura de la integridad glandular el acumulo de saliva entre los tejidos adyacentes a la glándula da lugar a la formación de una tumefacción llamada Salivoma, que puede resolverse espontáneamente, pero si persiste, se puede irradiar la glándula provocando una fibrosis del parénquima glandular, lo que ocasiona la pérdida de la función secretora de la misma.

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