Latest News

Dropdown Menu

martes, 16 de octubre de 2012

Más cáncer por sexo oral

Existe la falsa creencia de que el sexo oral es una práctica sexual segura por sí sola, sin riesgo de enfermedades, lo cual es erróneo y motivo de sufrimiento para quienes han subestimado las medidas de prevención y de pronto deben lidiar con una dolorosa realidad: el cáncer bucal.




En la actualidad se ha registrado un incremento en casos de cáncer de lengua y garganta, asociados a personas infectadas con el virus del papiloma humano (VPH), adquirido por sostener relaciones sexuales bucogenitales o bucoanales.

Este aumento en la incidencia refleja la riesgosa conducta que asumen quienes tienen una vida sexual desprotegida. La ingenua creencia de “a mí no me va a pasar nada” y sostener encuentros sexuales sin prevenir las enfermedades venéreas han llevado a que el cáncer oral asociado al VPH sea cada día mayor en número, sobre todo entre los jóvenes. Incluso, aunque parezca sorprendente, el VPH se ha convertido en la causa principal del cáncer bucal, superando al tabaquismo.

El peligro es mayor cuando se han tenido varias parejas sexuales, y aún más cuando con todas ellas se ha practicado el sexo oral. Otro factor de riesgo es el inicio de la actividad sexual (de cualquier tipo) a edad temprana y sin protección de barrera (condón).

¿POR QUÉ SUCEDE?

El VPH puede trasmitirse a través del contacto de la piel y se le encuentra en la mucosa del tracto genital, la saliva, la orina y el semen. Practicar sexo oral, ya sea felación o cunnilingus, es la vía principal de infección (aunque no se descarta la propagación de boca a boca).

De acuerdo al Centro para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC), se pronostica que la mitad de la población estadounidense sexualmente activa se contagiará de este virus a lo largo de su vida. Y si bien existen vacunas aprobadas para prevenir la infección con VPH, aún no se ha demostrado su eficacia en infecciones cancerígenas bucales.

Aun así, de acuerdo a Maura Gillson, investigadora de la Universidad de Ohio en los Estados Unidos, lo mejor es inmunizar a los hombres jóvenes ya que en la actualidad las mujeres suelen estar vacunadas (esta condición no opera en México debido al alto costo de la vacuna). Asimismo, la especialista enfatiza que “ellos tienen más riesgo de contraer cáncer de boca o garganta debido al sexo inseguro”.

La mayoría de las infecciones provocadas por el VPH remite por sí sola sin siquiera expresar síntomas, pero cuando el proceso se hace crónico puede ocasionar lesiones precancerosas que evolucionen a un verdadero tumor. Vale remarcar que existen 150 tipos diferentes de VPH y 40 de ellos pueden transferirse sexualmente.



¿RIESGO INVOLUNTARIO?

Solemos creer que nuestros instintos nos preservan de los peligros externos. Una infección venérea se considerar una amenaza, entonces ¿por qué con frecuencia las personas parecen olvidar lo que ya saben sobre prevención a la hora del sexo? ¿Cómo es posible que se sigan cometiendo los mismos errores y los padecimientos sexuales se extiendan como una mancha de aceite?

Debemos considerar que los seres humanos somos animales de hábitos y que estos se basan en conductas que producen sensaciones placenteras. Es por eso que aún a sabiendas de que practicar el sexo oral sin protección puede exponer a un contagio y posteriormente a desarrollar cáncer, muchas personas lo siguen haciendo. Para esa gente, disfrutar el placer a través de escudriñar en los pliegues vaginales o el prepucio, llega a ser más atractivo que poner un condón que cubra y resguarde de una infección; parecieran pensar que cuidarse lleva a la aniquilación de la pasión.

Pero autoengañarse no evitará un contagio. Anteponer la comodidad del otro a su propia seguridad, le expone a un grave peligro. Aún hay mujeres que creen los viejos argumentos de sus parejas renuentes a usar condón. Obvio es imaginar el enorme deseo de esos varones a disfrutar del gozo oral, aun arriesgando a sus compañeras. Porque ¿quién dice la verdad y quién miente? Es muy difícil saberlo. Existe en cada individuo una lucha interna entre procurarse placer y asumir una sexualidad responsable.

En ese entendido, el individuo que desee ponerse a salvo de una infección por vía sexual, que culmine con la presencia del cáncer bucal, requiere prepararse y saber la manera de actuar.

NO SIN VACUNA

Como la sexualidad oral puede realizarse con mayor facilidad que la coital, es usual verla como una práctica light o sin consecuencias.

Sin embargo, vivir a plenitud la sexualidad en pareja requiere de una conducta que mantenga la salud sexual, misma que sólo puede estar basada en el conocimiento de la prevención de enfermedades. Es indispensable recurrir a fuentes de información y educación sexual para mantenerse al día en la prevención.

Abstenerse de tener actividad sexual hasta el matrimonio no ofrece ninguna garantía de que su pareja no esté infectada del VPH y en consecuencia usted quede vulnerable a adquirirlo y a desarrollar cáncer. De ahí que sea necesario acudir con su médico y solicitar que les practique a ambos una valoración de dicho virus.

Asimismo, siempre use condón, para cada relación sexual oral o coital, aunque su pareja jure y perjure que sólo lo ha hecho con usted.

Por otro lado, el VPH puede infectar las áreas que no queden cubiertas por el condón; es decir que los preservativos no protegen completamente del virus. En ese sentido, el CDC indica que la medida de prevención por excelencia es recurrir a la vacuna, ya que puede inmunizar a hombres y mujeres contra casi todos los tipos comunes de VPH que causan enfermedad y cáncer. Se administran en tres dosis, es importante recibirlas todas. Las opciones son:

- Niñas y mujeres. Existen dos opciones, Cervarix y Gardasil. Esta última también protege de la mayoría de las verrugas genitales y ha demostrado prevenir los cánceres de ano, de vagina y de vulva. Ambas marcas se recomiendan para niñas de 11 a 12 años (se puede aplicar desde los nueve) y mujeres de 13 a 26 que no hayan recibido ninguna dosis o no completaron la serie cuando eran más pequeñas.

- Niños y hombres. La misma Gardasil protege a los varones de la generalidad de las verrugas genitales y los cánceres de ano. Se aconseja para niños de 11 y 12 años de edad y hombres de 13 a 26, que igualmente no hayan recibido ninguna dosis o no hayan completado la serie.

NO APUESTE SU SALUD

Usted puede reducir la probabilidad de desarrollar cáncer bucal por el VPH si permanece en una relación con una sola persona, si limita el número de compañeros sexuales y además escoge una ‘media naranja’ que ha tenido muy pocas parejas sexuales, o ninguna. Sin embargo, evidentemente hasta los individuos que a lo largo de su vida tienen sólo una pareja sexual pueden contraer el virus. Esto nos lleva de nuevo a lo ya expuesto: ninguna medida precautoria está de más. Si decide practicar sexo oral, apóyese en la mencionada vacuna y en el condón.

Asimismo, mantenga su salud dental acudiendo cada seis meses a revisión con el odontólogo. Él es el especialista de primer nivel que tiene contacto con su boca y podrá detectar cualquier anomalía anatómica en su cavidad bucal. Protéjase siempre.

Fuente: sexologosilvestrefaya.com

« PREV
NEXT »

No hay comentarios

Publicar un comentario en la entrada