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viernes, 21 de septiembre de 2012

Mucositis Oral. Causas. Tratamiento

La mucositis (inflamación de la mucosa) es el problema oral que con mayor frecuencia aparece durante los tratamientos de quimioterapia y radioterapia. Los términos “mucositis oral” y “estomatitis” se usan a menudo de manera intercambiable a nivel clínico, pero no se refieren a procesos idénticos:



La mucositis oral: es una inflamación del tejido oral que puede ser provocada por la quimioterapia o la radioterapia. Suele aparecer como una lesión roja que provoca sensación de quemazón (urente), o en forma de [Ulcera|úlceras]] en toda la boca.
La estomatitis: es una inflamación más compleja y generalizada de los tejidos orales que incluye encías y alvéolos dentarios, y que engloba también posibles infecciones de los tejidos orales, además de la mucositis definida anteriormente.

Causas

La quimioterapia y la radioterapia:
  • Tanto la quimioterapia como la radioterapia actúan a través de la prevención del crecimiento de nuevas células cancerosas, matando rápidamente las células cancerosas en división ya existentes. 
  • Las células saludables de la mucosa oral se dividen rápidamente y sustituyen las células superficiales de la boca por nuevas células. Sin embargo, el tratamiento oncológico también mata las células en división de la mucosa oral, lo que significa que las células superficiales de la boca no pueden ser sustituidas, provocando la formación de úlceras. 
  • La combinación de la quimioterapia y la radioterapia aumenta el riesgo de desarrollo de mucositis oral grave. Los síntomas de mucositis oral tienden también a empeorar si la radioterapia se prolonga durante más tiempo. 
  • Las glándulas salivares (que producen la saliva) también sufren daños y la boca se vuelve más propensa a sufrir heridas provocadas por los alimentos más duros. 
  • Cualquier tratamiento de radioterapia realizado en la boca o próximo a ella tiene grandes probabilidades de provocar mucositis oral.
Síntomas

Estas molestias podrían ser moderadas o graves. Los síntomas se manifiestan generalmente después de una semana de tratamiento, aunque esto puede variar. Algunos síntomas:
  • úlceras o inflamación de la boca, encías o lengua 
  • sensación de ardor en la boca 
  • pérdida de la capacidad gustativa o sensibilidad ante comidas frías o calientes 
  • sequedad de la boca
Tratamiento

Una vez que la mucositis aparece, el tratamiento correcto depende de su gravedad y del recuento de leucocitos (glóbulos blancos) en la sangre del paciente. La atención se concentra en realizar una limpieza extremadamente cuidadosa de la boca y en aliviar los síntomas.

Una buena higiene dental ayuda a reducir al mínimo los efectos negativos que los tratamientos contra el cáncer ejercen sobre la boca, como caries, mucositis y micosis (infecciones por hongos). La higiene oral comprende cepillado y limpieza con hilo dental para quitar la placa.

Hay que escoger los productos orales cuidadosamente. Algunos productos pueden lesionar los tejidos frágiles y no se deben utilizar enjuagues que contengan alcohol. Los sabores de la pasta de dientes pueden irritar los tejidos o provocar abrasiones en las encías, por lo que debe utilizarse un dentífrico suave, como el que se vende para los niños. El cepillo debe ser de cerdas blandas, y el cepillado debe hacerse suavemente, sin apretar contra la encía.

Hay que limpiar los dientes y la boca cada 4 horas y al acostarse, e incluso con mayor frecuencia en los casos más graves. Si la mucositis es dolorosa se pueden recetar medicamentos tópicos y analgésicos. En los pacientes que tienen la boca seca, la placa no se elimina con los enjuagues porque es más gruesa y pesada. Se debe limpiar la dentadura postiza con frecuencia, cepillándola y enjuagándola después de las comidas. A veces no es suficiente enjuagar la boca para eliminar la placa, sino que puede ser necesario utilizar una gasa, un hisopo de espuma de goma en el extremo de un palillo, un cepillo, un hilo dental, una cuña de madera o un cepillo especial para dentaduras postizas. Los hisopos de espuma de goma en el extremo de un palillo no limpian completamente los dientes pero pueden utilizarse para limpiar las encías sin dientes, el techo de la boca (paladar) y la lengua.

Entre los agentes de limpieza se encuentran:
  • Sal común y bicarbonato sódico (1/2 cucharadita de sal y 2 cucharadas de bicarbonato de sodio en agua tibia). 
  • Solución salina normal. 
  • Agua estéril. 
  • Bicarbonato sódico solo (1 cucharadita en medio vaso de agua). 
  • Agua oxigenada diluida al 50% en agua o en agua ligeramente salada (se puede utilizar cuando hay costras, durante 1 ó 2 días solamente porque puede dificultar la cicatrización de la mucositis).
Limpiarse suavemente con una gasa húmeda mojada en agua salada ayuda a quitar los restos de alimentos. Los cepillos a veces son muy ásperos para algunas áreas. Deben quitarse las partículas de alimentos antes de la utilización de ungüentos u otros medicamentos en las encías o en otras zonas orales. Los enjuagues suelen limpiar y humedecer los tejidos, evitan que se formen costras y alivian las encías y los tejidos dolorosos o irritados. El enjuague frecuente evita que se acumulen partículas y bacterias en la boca. Una solución salina neutraliza los ácidos y disuelve la saliva viscosa.

La mucositis empeora cuando hay infección en un paciente cuyo sistema inmunitario está deteriorado. Se puede infectar la boca y la pérdida de la mucosa en la misma puede permitir que los microorganismos patógenos (que causan enfermedad) pasen a la corriente sanguínea. Conforme disminuye el número de células blancas (leucocitos) en la sangre, la frecuencia y seriedad de las infecciones aumenta. Los pacientes cuyo número de glóbulos blancos permanece bajo durante mucho tiempo corren mayor riesgo de desarrollar infecciones serias.

Para evitar que haya infecciones causadas por hongos se pueden utilizar fármacos. Los enjuagues y las pastillas que contienen fármacos antifúngicos pueden ayudar a evitar las infecciones superficiales de la boca y aclararlas pero, como no se absorben, no ayudan a tratar las infecciones más profundas, como las de esófago e intestinos. Por esta razón se utilizan fármacos para ingestión oral, en forma de soluciones, comprimidos o cápsulas, o intravenosos, para tratar todas las infecciones de la boca excepto las superficiales. Las infecciones bacterianas deben tratarse con antibióticos orientados según los datos del cultivo y del antibiograma.

¿Quién pueda padecer de mucositis oral?

La mayor parte de los pacientes sometidos a quimioterapia o radioterapia corren el riesgo de sufrir mucositis oral. Sin embargo, casi todos los pacientes que hacen radioterapia en la región de la cabeza y del cuello, o que fueron sometidos a un transplante de células estaminales pluripotenciadas (HSCT) (en ocasiones denominado transplante de medula ósea [TMO]) acaban padeciendo mucositis oral. La probabilidad de desarrollar mucositis oral varía según la situación, estilo de vida e historia médica del paciente. Están en riesgo especial:
  • quien haya tenido problemas de salud oral anteriormente o incluso mucositis oral 
  • quién no cuida su higiene oral durante el tratamiento 
  • los fumadores 
  • los pacientes que consumen bebidas alcohólicas 
  • los pacientes diabéticos 
  • los que son sometidos a determinados tipos de quimioterapia
Tiempo de duración

Con quimioterapia:
  • Normalmente, los pacientes comienzan a notar los síntomas entre 5 y 8 días después del inicio de la quimioterapia. Estos síntomas pueden durar entre 7 y 14 días antes de la cura. 
  • El riesgo de desarrollar mucositis oral aumenta con cada ciclo de quimioterapia. Muchas veces, la situación también empeora. 
  • En algunos pacientes a mucositis oral puede prolongarse.
Con radioterapia:
  • Con la radioterapia, la mucositis oral surge más tarde (a las 2 semanas) y la cura comienza al final del tratamiento. Por tanto, los síntomas pueden continuar durante un periodo que puede prolongarse hasta 8 semanas.
Complicaciones

En los pacientes que reciben radioterapia en la cabeza y el cuello se pueden reducir al mínimo cuando se toman medidas preventivas antes de que comience el tratamiento. Estas medidas consisten en mantener una alimentación equilibrada y una buena higiene oral, además de la identificación de los problemas orales lo más precozmente posible.

Siempre que sea posible, antes del inicio del tratamiento de radio o quimioterapia, el paciente debería ser examinado por un dentista familiarizado con las complicaciones orales de los tratamientos.

Este examen debería llevarse a cabo al menos 15 días antes del tratamiento para dar tiempo a la cicatrización de cualquier herida oral que sea necesario realizar. La evaluación de la salud oral antes del tratamiento permite al dentista determinar qué medidas necesita tomar durante el tratamiento y después de él, así como el adiestramiento del paciente en lo referente al cuidado de la boca y de los dientes para mantenerlos en buen estado.

Fuente: ecured.com

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