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lunes, 6 de agosto de 2012

La detección y terapia precoz remedian lesiones de la pulpa

"Los problemas pulpares no desaparecen por sí mismos, y en el caso, por ejemplo, de los traumatismos dentales (dientes fracturados) o un diente avulsionado (que ha salido completamente de la boca), se necesita de un tratamiento experto e inmediato, antes de 30 minutos, para su mejor pronóstico", según Borja Zabalegui, de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad del País Vasco (UPV), que ha dirigido el curso sobre Endodoncia Mecanizada organizado por el Colegio de Estomatólogos de Cantabria, cuyo decano es José del Piñal. A su juicio, para el diente avulsionado el tiempo es clave en el éxito final, por lo que el paciente ha de buscar un servicio de urgencias para reimplantarlo antes de la media hora de haberse producido el accidente o cuadro clínico.


Zabalegui también se ha referido a las otras dos urgencias habituales, además de los traumatismos, en las endodoncias: el dolor de dientes/muelas sin flemón y con él. "El dolor sin flemón indica que el nervio está afectado, lo que obliga a una medicación de tipo paracetamol o ibuprofeno. En cambio, el dolor asociado con flemón señala la presencia de un absceso o una infección de origen dental, que necesitará un tratamiento con antibiótico".

Técnicas avanzadas
Ha resaltado que existen en el mercado unas sofisticadas limas -una aleación nueva de níquel y titanio- de gran precisión técnica, capaces de entrar en los conductos, sortear las curvaturas de las raíces y eliminar, al mismo tiempo, las bacterias perniciosas. "La novedad de este moderno material radica en cómo el estomatólogo ha de mover el instrumental en las raíces o conducto radicular. La técnica se llama Wave One, y con un movimiento hacia un lado profundizas en la zona radicular, y con otro movimiento cortas y eliminas las bacterias de la raíz".

La endodoncia persigue eliminar la infección que existe dentro de las raíces a causa de las bacterias, con el objetivo último de suprimir el foco infeccioso, y salvar la pieza. "Antaño se hizo de una forma química, y de ahí el nombre de desvitalización, con antibióticos y antisépticos, entre otros, y, posteriormente, con el empleo de unas limas que eliminaban las bacterias. Los casos difíciles son cuando la raíz es estrecha o muy larga -a veces llega a medir hasta 24 milímetros-, y cuando es más curva".

Con este moderno material se ha dado un salto cualitativo en el tratamiento endodóncico. "Con los movimientos alternativos manuales del estomatólogo en los conductos, se elimina con gran precisión la presencia de bacterias que ha provocado la infección. Es un material más resistente a una posible rotura, y más flexible para trabajar en esas zonas curvadas". El estomatólogo ha aclarado, no obstante, que los principios tradicionales de la endodoncia no han cambiado. "Hay que anestesiar correctamente, y saber hallar dónde están los nervios y raíces afectadas. Y, por supuesto, no tener prisa en llegar al fondo de la raíz, además de las preceptivas radiografías antes y durante la endodoncia".

Ventajas visibles
¿Qué ventajas tiene entonces este nuevo sistema? Zabalegui ha señalado que se gana en seguridad y precisión. "No vuelve a producirse un foco infeccioso, dado que este material es mejor que las limas tradicionales. Con la desvitalización, además, no controlábamos la desinfección con antisépticos o antibióticos, y de hecho el porcentaje de éxito estaba entre un 40 y un 50 por ciento a quince años". Con las endodoncias mecanizadas Wave One el éxito es del 90 por ciento, tras haber superado ocho años de este tratamiento. Sólo en apenas un 3 por ciento de los pacientes no funciona como tratamiento.

Reducir la posible rotura
"No vale sólo con el tratamiento de endodoncia. Hay que restaurar el diente para reducir la posibilidad de que se rompa. El término empaste es ambiguo, pero, en cualquier caso, en la gran reconstrucción hay que proteger las cúspides. Las coronas y fundas, que pueden ser de diversos materiales, evitan que se rompa el diente o la muela", ha señalado Borja Zabalegui. El profesor de la UPV ha indicado que la secuencia clínica para el abordaje del conducto radicular necesita un buen aprendizaje. "La endodoncia es el abordaje más difícil en la odontología porque las raíces no son rectas, sino curvas; trabajas en un espacio muy pequeño y no ves lo que hay en el fondo radicular, a diferencia de otras áreas de la odontología, caso, por ejemplo, de la colocación de unas carillas de porcelana". En este sentido, Zabalegui ha advertido de que el endodoncista trabaja "a una profundidad" de unos 20 o 21 milímetros, que es el tamaño habitual de una raíz siempre curvada, lo que hace muy difícil situarse al estomatólogo. Con este nuevo material no se ahorra tiempo, pero el profesional trabaja mucho más cómodamente, porque la lima se adapta mejor a la curva de la raíz".

Fuente: dentalw.com

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