Latest News

Dropdown Menu

miércoles, 25 de julio de 2012

Patología Bucal: Queratoquiste odontogénico

Sobresale entre los quistes maxilares el queratoquiste odontogénico o simplemente queratoquiste. Se denomina así según W. Burket, ya que este quiste se origina de 'la lamina dental prefuncional superflua', localizada principalmente en la región del tercer molar, y también del epitelio mucoso superficial; tiene gran interés su tendencia a recurrir después de la intervención quirúrgica inicial y la presencia de un revestimiento queratinizante. Este quiste ocurre como un hallazgo aislado y también acompañado de otras lesiones epidérmicas en el síndrome de carcinoma nevoide de células basales.


Regezzi le denomina una lesión que se origina de los restos de la lámina dental que presenta como característica un alto grado de recurrencia.

Características Clínicas

El término queratoquiste fue propuesto por primera vez por Phillipsen en 1956, mientras que en 1963 Pindborg y Hansen describieron los aspectos generales de este quiste. Esta lesión presenta un comportamiento clínico agresivo, con un alto potencial de crecimiento, comprometiendo gran parte de la estructura ósea maxilar antes de expresar algún signo clínico (a menos que se descubra en algún examen radiográfico de rutina).

La mayoría de los queratoquistes odontogénicos ocurren en el maxilar inferior, en el área del tercer molar; dicho maxilar se ve afectado en una proporción que va de 2-1 a 3-1 con respecto al maxilar superior. La incidencia de esta lesión es mayor en varones que en hembras.

La mayor incidencia, según grupos de edad, se ubica entre la segunda y tercera década. Se ha informado de una distribución bimodal de aparición, con un segundo pico de incidencia entre la 5ª y 6ª décadas. Se cree que este patrón se debe a que una parte de las lesiones permanecen sin diagnosticar, permitiendo así un crecimiento durante varios años más.

Además de presentarse sola, la lesión puede formar parte de un conjunto de anomalías conocido bajo el nombre de Síndrome de Gorlin-Goltz, o Síndrome de nevos de células basales, en el que junto a los queratoquistes se presentan diversas anomalías: cutáneas (carcinomas basocelulares, quistes y tumores benignos, fosetas palmares), óseas y dentales (costilla bífida, prognatismo moderado, anomalías vertebrales), oftálmicas (hipertelorismo, estrabismo), neurológicas (retardo mental leve, calcificación de la hoz del cerebro, hidrocéfalo congénito, meduloblastomas en mayor proporción a lo normal), sexuales (hipogonadismo en el sexo masculino y quistes ováricos).

El quiste primordial se ha descrito como queratoquiste odontogénico creando confusión, originándose el primero en el lugar de un diente por degeneración quística del órgano del esmalte lo que lo diferencia del queratoquiste.

Características Histopatológicas

Según Shafer y col., diferentes tipos de quistes muestran queratinización del epitelio de revestimiento incluyendo quistes no odontogénicos como los tisulares y los dermoides epidermoides. Además, algunos quistes odontógenos presentan queratinización, como el primordial y el dentígero, y en raras ocasiones, el periodontal apical.

Entre el 85 al 90% de los queratoquistes odontogénicos son de tipo paraqueratósico y el resto corresponde a la variante ortoqueratinizada. Cowley y colaboradores encontraron que de 449 casos 86,2% era eran paraqueratinizados.

El tejido conjuntivo fibroso de la pared del quiste es delgado a menos que haya habido inflamación superpuesta y no suele presentar infiltración de células inflamatorias.

El epitelio de revestimiento es muy característico compuesto de:
1) una superficie paraqueratinizada, la cual está habitualmente corrugada,
2) una uniformidad de grosor del epitelio por lo general entre seis y diez células de profundidad sin formación de invaginaciones dermoepiteliales,
3) una capa de células polarizadas, en forma destacada.

Características Inmunoquímicas

Shuler y Shiver identificaron 7 proteínas específicas de queratina con una masa molecular de un rango de 46-59 Kda dentro del revestimiento de 3 queratoquistes.

Howell y col. estudiaron la reactividad de 7 queratoquistes a un antígeno carcino-embriónico y encontraron que todos los casos eran positivos a este marcador en intensidad variable. Ellos sugirieron que este antígeno CEA tenía el potencial como marcador para diferenciar lesiones agresivas como queratoquistes odontogénicos de quistes menos agresivos.

Li y colaboradores aplicaron un panel de anticuerpos monoclonales para evaluar el modelo de expresión del factor de crecimiento epidérmico (EGFr) en quistes odontogénicos de la mandíbula. Ellos encontraron que los queratoquistes desarrollaban niveles altos de EGFr.

Chong y col. encontraron en su estudio que uno de los quince queratoquistes estudiados por ellos se mostró positivo a la proteína S-100.

Barreto y colaboradores encontraron que en los queratoquistes se encontraban niveles de MDM2 superiores a otras lesiones.

Ogden y col., Lombardi y col. encontraron una expresión positiva para la proteína p53 en el epitelio de revestimiento de queratoquistes odontogénicos.

Características Radiográficas

Brannon informó que se descubren 50% de todos los queratoquistes observando incidentalmente la radiografía. La lesión se presenta uni o multilocular con un límite esclerótico nítido y delgado, en proximidad con raíces de dientes adyacentes puede provocar reabsorción radicular. Estas lesiones también pueden estar asociadas a dientes no erupcionados (retenidos), y confundirse radiográficamente con un quiste dentígero; sin embargo estas lesiones pueden presentar festoneado en los márgenes, dando la apariencia de ser multilocular; esto es más frecuente en los quistes grandes.

Los queratoquistes del maxilar inferior exhiben una expansión buco-lingual pequeña y pueden extenderse a lo largo de la longitud del hueso. Aunque la mayoría tiene un límite de hueso cortical, la penetración de los planos corticales y el envolvimiento de tejidos adyacentes es posible. Estos rasgos se observan con mayor precisión en una tomografía computarizada que en una radiografía convencional.

Tratamiento y Pronóstico

Este quiste debe ser extirpado quirúrgicamente. Presenta un alto índice de recurrencia entre 13-60%. Bowne concluyó que la recurrencia del queratoquiste se debe a la naturaleza de la lesión (la presencia de remanentes adicionales de la lámina dental) y no está relacionada con su método de tratamiento.

Voorsmit y Stoelinga, demostraron la presencia de microquistes en la mucosa en lesiones recurrentes del maxilar inferior. Por lo que recomiendan la excisión de la mucosa. Además, encontraron que las recidivas disminuían en pacientes tratados con enucleación cuidadosa y uso de la solución de Carnoy, la cual se piensa que reduce el potencial de recidivas ya que destruye los remanentes de la pared del quiste.

Se cree que la marsupialización logra varios cambios beneficiosos en el queratoquiste, incluso la reducción del lumen. Brondum y Jensen trataron quistes de gran tamaño y no se encontró ninguna recidiva durante periodos de observación que llegaron a los 17 años.

De un total de 256 casos estudiados por Myoung, 232 de ellos (90.6%) fueron tratados con enucleación, 22 fueron tratados con marsupialización y dos fueron tratados con mandibulectomía parcial.

Fuente: odontología on-line

« PREV
NEXT »

No hay comentarios

Publicar un comentario en la entrada