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martes, 29 de mayo de 2012

Tumores de las glándulas salivales

Las patologías infecciosas de las glándulas salivales: Se dividen para su estudio en función de su frecuencia, siendo estas las siguientes:


PAROTIDITIS VIRAL

Es una enfermedad autolimitada. Además de la parótida puede afectar el resto de las glándulas salivales. Su sintomatología consiste en dolor, ataque al estado general y aumento de volumen de la glándula, que aumenta al estimular la producción de saliva. (Al ingerir ácidos). A la exploración encontraremos, además del aumento de volumen, eritema alrededor de los conductos de Stenon.

Cuando su atención no es la adecuada pueden presentarse complicaciones como: meningoencefalitis, anacusia, orquitis, pancreatitis y nefritis.

El tratamiento consiste en reposo, analgésicos y antipiréticos. En caso de presentarse complicaciones, la terapéutica es específica para cada caso, en la orquitis se llega a requerir descompresión de la capa albugínea.

PAROTIDITIS SUPURATIVA

Infección bacteriana de la glándula. Puede afectar también las sublinguales y submaxilares; es más frecuente en pacientes con mal estado general, desnutridos o inmunodeprimidos; los agentes etiológicos más comunes con el S. aureus, S. viridans, S. beta hemolítico y neumococo. La sintomatología consiste en aumento de volumen de la glándula, secreción purulento a través de los orificios de drenaje y en ocasiones trismus maseterino.

A la exploración encontraremos al paciente en mal estado general, con aumento de volumen de la glándula y drenaje purulento durante la palpación. El diagnóstico se confirma a la compresión de la glándula. El tratamiento consiste en antibioticoterapia según la bacteria causal, reposo, analgésicos y aseo de la cavidad oral.

En caso de infecciones recidivantes o crónicas se deben descartar enfermedades granulomatosas como: enfermedad del rasguño del gato, TB por micobacterias atípicas o actinomicosis, agentes tóxicos como plomo, yodo o cobre, sialectásias y enfermedades subyacentes metabólicas o endocrinas.

SÍNDROME DE SJÖGREN

Es una enfermedad autoinmune. Se presenta más frecuentemente en mujeres en la quinta década de la vida. Se caracteriza por queratoconjuntivitis seca, xerostomía y en un alto porcentaje, artritis reumatoide. No se descarta la asociación con otras enfermedades autoinmunes. A la exploración encontraremos las mucosas orales secas y aumento de volumen de las glándulas salivales. El diagnóstico se corrobora con una biopsia de la mucosa oral o labial. El tratamiento específico es, el de la enfermedad autoinmune e ingesta abundante de líquidos e higiene oral.

FIEBRE UVEOPAROTÍDEA (ENFERMEDAD DE HEEIFORDT)

De etiología desconocida, probablemente autoinmune. Se presenta con mayor frecuencia en pacientes en la tercera o cuarta década de la vida. Se caracteriza por malestar general, aumento de volumen de la parótida, indoloro, que dura meses o años, generalmente bilateral. Se encuentra además uveítis y en 12% de los casos, parálisis facial. Histopatológicamente se encuentran fibrosis, nódulos sarcoides y atrofia ductal. Se debe descartar la existencia de enfermedad autoinmune. El tratamiento es sintomático y consiste en el aumento de la higiene oral, mayor ingesta de líquidos y se recomienda el uso de chicle. Se asocian antiinflamatorios no esteroideos y esteroideos. También se recomienda utilizar la cloroquina.

ENFERMEDAD DE MIKULICZ

Se caracteriza por inflamación linfoepitelial benigna de las glándulas salivales. Hay aumento de volumen crónico, indoloro y bilateral de las glándulas salivales y lagrimales. Se le considera la etapa inicial del síndrome de Sjögren, por lo que su tratamiento es el de esta patología.

SIALOADENOSIS Y SIALOSIS

Es el aumento bilateral de las glándulas salivales, más frecuentemente de las parótidas, no neoplásico ni inflamatorio, generalmente asociado a cirrosis, diabetes, insuficiencia ovárica, hipotiroidismo, alcoholismo o desnutrición, su causa es desconocida, se dice es idiopático. En estos pacientes se encuentra disminución de la saliva, y en ella disminución del sodio e incremento del potasio. El tratamiento es el de la enfermedad subyacente, además de medidas sintomáticas: aumento de ingesta de líquidos, uso frecuente de chicle y aseo de la cavidad oral.

SIALOLITIASIS

De 70 a 80% de los casos se presentan en la glándula submaxilar debido a su secreción es más alcalina y a su ducto más largo y tortuoso. La sintomatología positiva puede no ser aparente, sin embargo generalmente hay aumento de volumen al comer, con dolor moderado y otalgia homolateral.

Pueden agregarse procesos inflamatorios o infecciosos.

El diagnóstico se hace por palpación bimanual y exploración del ducto. Las radiografías simples lo demuestran en el 80% de los casos, el resto se confirma utilizando la resonancia magnética nuclear.

Su tratamiento consiste en higiene, antibióticos, antiinflamatorios y cuando no son expulsados se debe practicar su extracción a través de una meatotomía o marsupialización.

TUMORES DE LAS GLÁNDULAS SALIVALES

Pueden ser benignos o malignos, lo que se identifica porque los tumores de comportamiento benigno cursan generalmente asintomáticos, no invaden el nervio facial y tienen un alto porcentaje de sobrevida, mientras los de comportamiento maligno son lo opuesto.

Para su estudio se dividen en glándulas salivales mayores y de acuerdo con su comportamiento biológico, se han clasificado en:

- Tumores de bajo grado de malignidad: Los mucoepidermoides bien diferenciados, los adenoideos quísticos y los de células acínicas o pleomórficas.

- Tumores de mediano grado de malignidad: los mucoepidermoides.

- Tumores de alto grado de malignidad: Los mixtos malignos o picomórficos malignos, mucoepidermoides pobremente diferenciados con células escamosas e indiferenciadas.

Su tratamiento correcto tiene como prioridad, practicar biopsia escisional. El 90% de los casos se presentan en parótida. Por lo general los tumores benignos requerirán de extirpación de la glándula únicamente. Por el contrario, los tumores malignos requerirán de cirugía radical, radioterapia y quimioterapia postoperatoria.

Glándulas salivales menores se presentan con mayor frecuencia en la quinta década de la vida, son malignos en el 40 o 50% de los casos, más frecuentes en paladar, faringe, piso de la boca y fosas nasales.

La mayoría son lesiones no ulcerativas ni dolorosas. Se debe practicar biopsia escisional como primera acción y su tratamiento consiste en la extirpación quirúrgica con amplio margen de tejido sano. Cuando existen metástasis, se debe realizar cirugía radical de cuello. La mayoría de los casos son de carcinoma adenoideo quístico.

Fuente: oem.com.mx

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