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jueves, 24 de mayo de 2012

El embarazo aumenta el riesgo de padecer enfermedades bucodentales.

Durante el embarazo las futuras mamás experimentan un gran número de cambios corporales y metabólicos que afectan a todos los aspectos de la salud y, la salud bucodental no es ninguna excepción. Hay que tener en cuenta, que durante la etapa gestacional aumenta de forma significativa el riesgo de padecer algunas enfermedades bucodentales, por lo que por lo que hay prestar especial cuidado a la hora de prevenirlas y detectarlas.


Gingivitis gestacional y caries, las dolencias más frecuentes

“El problema más frecuente y específico que encontramos durante el embarazo y que se prolonga durante el período de lactancia es la gingivitis gestacional, es decir, la inflamación de las encías durante este periodo” afirma el Dr. Germán Zarandieta, médico-odontólogo de las clínicas Milenium Dental de Sanitas. El aumento de las hormonas provoca que la placa bacteriana actúe con mayor agresividad sobre las encías, por lo que hay que prestar un mayor cuidado a la higiene durante este periodo.

A lo largo de la gestación, también aumenta el riesgo de padecer caries. Cambios en las pautas de higiene dental como picar entre horas y no cepillarse después, o la variación en los hábitos alimentarios pueden potenciar la aparición de caries. Además, “durante el embarazo, puede existir una mayor apetencia de productos azucarados e hidratos de carbono”, afirma el Dr. Germán Zarandieta.

“Durante este período hay que procurar una alimentación sana y equilibrada porque, en muchas mujeres, también existe una predisposición a tener diabetes gestacional. Por ello, recomendable cuidar la cantidad de azúcares que se ingieren y, si es posible, sustituirlos por alimentos alternativos. Desde el punto de vista del cuidado bucodental, la combinación de azúcares y gingivitis incrementa el riesgo y empeoramiento de la patología periodontal, es decir alteraciones infecciosas que afectan a las encías y a la estructura de soporte de los dientes”.

Además de estas dos patologías, los vómitos que se pueden producir durante la etapa de gestación también pueden dañar nuestros dientes. “Si los vómitos son frecuentes pueden producir una desmineralización del esmalte de los dientes, sobre todo, en las llamadas caras palatinas y linguales, es decir, las caras internas de los dientes”.

Los tratamientos dentales no suponen un riesgo para el bebé

Lo ideal es llegar al embarazo con una perfecta salud bucodental para así evitar someterse a tratamientos durante la etapa gestacional. Sin embargo, “el embarazo en sí no impide realizar ningún tratamiento bucodental si éste es necesario, aunque siempre hay que tomar precauciones y, si la patología detectada no es urgente, puede ser aplazada hasta después del parto”, nos cuenta el Dr. Germán Zarandieta.

“La utilización de aparatos de radiología, anestesia y la prescripción de fármacos están condicionados por el embarazo. Lo más recomendable es realizar los tratamientos bucodentales necesarios antes del embarazo. Si es necesario llevarlos a cabo durante el mismo, lo mejor es realizarlos durante el segundo trimestre, es decir, entre el 4º y 6º mes”, continúa el médico-odontólogo de las clínicas Milenium Dental de Sanitas.

Realizar visitas periódicas al dentista, efectuar los tratamientos oportunos y detectar y prevenir cualquier alteración es fundamental para evitar estas patologías porque, además de afectar a la salud de la madre, pueden repercutir también en la del bebé. Según afirma el Dr. Germán Zarandieta, “cualquier patología infecciosa puede afectar a la salud del bebé, así como las exploraciones radiológicas y los fármacos”. Por ello, es imprescindible avisar siempre al dentista y a su equipo si se está embarazada o se cree poder estarlo.

Además, hay algunas patologías, como es el caso de las caries en las que pueden intervenir factores genéticos. A pesar de ello, hay que tener en cuenta que es enfermedad con un origen multifactorial y existe una relación más directa con factores exógenos, es decir, ambientales.

Todo ello hace que, durante el periodo de gestación, sea especialmente importante prestar una mayor dedicación al cuidado bucodental con una limpieza dental más cuidada, tanto de dientes como de encías. “El cepillado debe realizarse después de cada comida y ha de ser cuidadoso y meticuloso, aunque no conviene someterse a cepillados agresivos con cepillos de cerda muy dura”, afirma el Dr. Germán Zarandieta.

Aunque la gingivitis puede provocar malestar en las encías a la hora de la limpieza, esto no debe condicionar el cepillado. Por último, el doctor recomienda el “uso de pastas de dientes y colutorios específicos y control por parte del dentista”.

Fuente: noticiasmedicas.es

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