Latest News

Dropdown Menu

miércoles, 15 de octubre de 2008

¿En qué consisten las carillas de porcelana?



Las carillas de porcelana, también llamadas facetas de porcelana o frentes laminados, son unas láminas de cerámica de grosor variable que se hacen a la medida de cada caso en el laboratorio de prótesis dental. 

Para colocar las carillas de porcelana es necesario tallar el esmalte de la cara externa del diente (la más visible) y respetar las demás. La carilla se fija con un adhesivo especial, muy resistente, sobre la superficie tallada.


La porcelana es el material ideal para la reconstrucción dentaria, ya que tiene un acabado estético que se asimila perfectamente con el esmalte dental y ofrece una gran resistencia a la masticación. Su superficie, lisa y poco porosa, dificulta la adherencia de bacterias.Además de la porcelana, existe otro material para restaurar los dientes dañados, llamado «composite». Este material necesita un menor desgaste del esmalte dental para su aplicación, lo que constituye una ventaja importante. Sin embargo las ventajas comparativas de la cerámica son mucho mayores, como por ejemplo su mayor dureza, su menor porosidad (que la hace menos proclive a los cambios de color) y una mejor tolerancia por parte de las encías.

¿En qué casos se aplican las carillas de porcelana?
  • Para completar los dientes que se encuentran fracturados en zonas cercanas al borde.

  • Para disimular alteraciones de alineamiento leves.

  • Para darles una apariencia y una funcionalidad normal a los dientes que se han desarrollado con malformaciones.

  • Para cubrir con una superficie homogénea los dientes que han sufrido cambios de color al ser ahuecados para un tratamiento de endodoncia, o debido a la acción de agentes químicos.

  • Para ensanchar las piezas que se encuentran demasiado separadas entre sí.

  • Para darles una apariencia renovada a los dientes envejecidos o desgastados por el uso.

¿En qué casos NO se aplican las carillas de porcelana?


  • Cuando el paciente no es capaz de conservar una estricta higiene bucal.

  • En fracturas dentarias mayores a la mitad del diente.

  • Cuando el esmalte dental carece de la integridad y la resistencia necesarias para que una carilla cerámica sea adherida al mismo.

  • En personas que sufren de bruxismo severo.

  • En personas que están expuestas a golpes frecuentes en la práctica deportiva o profesional.

  • Para corregir problemas de maloclusión.

Dr. Ignacio Rafael Castillo Costa
Odontólogo.
Facultad de Odontología Universidad de Buenos Aires (U.B.A)
« PREV
NEXT »

1 comentario

  1. Ignacio R Castillo Costa hace años que se desvinculo de plenitas. ahora solo trabaja en su consulta: www.mydentist3.com

    gracias.

    ResponderEliminar